Nueve pasos para una crianza positiva más eficaz.

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Desde el comienzo, la crianza de los más pequeños puede convertirse en una tarea difícil para los padres y madres. La crianza es un proceso que prepara a los niños para la independencia. A medida que crecen y se desarrollan en el mundo y en la sociedad exterior, hay muchos factores que pueden impulsar su ayuda. 

Los consejos de crianza positiva son estrategias y enfoques que los padres pueden adoptar para fomentar el desarrollo saludable y positivo en sus hijos. Estas practicas se basan en un principio de respeto mutuo, comunicación efectiva y conexión emocional. 

Desde Centro Educativo Infantil MAJU te ofrecemos los siguientes consejos sobre crianza positiva que te ayudarán a obtener más información sobre la educación y el desarrollo de tus hijos; prioriza la seguridad y su bienestar en cada etapa de su vida. 

Nueve consejos para priorizar una crianza positiva más eficaz: 

Estimula la autoestima de los niños y niñas. 

Los niños comienzan a desarrollar sus sentidos desde que son bebés, cuando se ven a sí mismos a través de los ojos de sus padres. Desde pequeños, los niños empiezan a asimilar y reconocer su tono de voz, su lenguaje corporal y todas sus expresiones (triste, feliz, nervioso, cansado). Las expresiones, palabras y acciones que llevan a cabo los padres hacia sus hijos tienen un impacto fundamental en el desarrollo de su autoestima. 

Los elogios de los logros que consiguen, aunque aún sean demasiado pequeños para comprenderlos, harán que los niños y niñas estén orgullosos de sus capacidades; permíteles que experimenten y hagan cosas por sí solos. Por el contrario, los comentarios denigrantes, la desconfianza o las comparaciones negativas harán que se sientan incomprendidos, duden de sí mismos y sientan vergüenza. 

Por ello, evita las afirmaciones tendenciosas o las palabras hirientes y mal sonantes. Esto puede causar daño en el desarrollo de los niños y niñas. 

Es normal que el comienzo sea difícil para ellos y cometan errores, recuérdale que esta circunstancia es normal ¡todos cometemos errores! Demuéstrale amor, incluso cuando no apruebes su comportamiento. 

Reconozca las buenas acciones. 

A menudo, nos enfocamos más en las reacciones negativas que en las felicitaciones por las acciones positivas. El enfoque positivo trata de reconocer las buenas acciones de los niños. Estos comentarios serán mucho más eficaces para alentar su buena conducta. 

El amor, los besos y abrazos, las recompensas y los elogios funcionan y suelen ser suficiente gratificación para ellos. Demuéstrale tu amor. 

Establece límites y sé coherente con la disciplina. 

Para la buena conducta y el buen desarrollo de los niños es necesario cumplir con una disciplina. El objetivo de la disciplina es ayudarlos a que prioricen los comportamientos positivos y aprendan cuales pueden autocontrolar. Poner reglas en casa ayuda a que los niños entiendan las expectativas de sus padres y se conviertan en adultos responsables. 

Prioriza pasar tiempo con sus hijos. 

Pasar tiempo de calidad junto a los hijos hace que la relación entre padres y niños sea favorecida. Los niños que no reciben las atenciones que desean o necesitan, a menudo sobreactúan o se comportan mal. De este modo, están seguros de que llamarán la atención. 

Sé un buen modelo a seguir. 

Los niños pequeños aprenden sobre cómo actuar al observar el comportamiento de sus padres y madres. Cuando son pequeños tienden a imitar los que observan de ellos. Antes de reaccionar agresivamente o enfurecerse ante su hijo, piense que este comportamiento será desarrollado por él en un futuro. 

Sirva de ejemplo de los modelos, valores y cualidades que desea cultivar en sus hijos: respeto, tolerancia, honestidad, amor, amabilidad. Trate a los niños y niñas del mismo modo que espera que otras personas se comporten con usted. 

La comunicación debe ser una prioridad. 

No esperes que, desde un principio, los niños hagan todo lo que desees como padre o madre. Debes dedicar tiempo a dar explicaciones. Los padres deben razonar junto a sus hijos, esto les permite entender y aprender sin emitir juicios de valor. 

Deje en claro sus expectativas. Si surge un problema, descríbalo; exprese sus sentimiento e invita a los niños a que busquen juntos una solución. Además, estar dispuestos a escuchar las sugerencias y alternativas de los hijos es el primer paso para comenzar a negociar. Los niños que participan en la toma de decisiones están más motivados a afrontar las consecuencias. 

Sé flexible y adapta su estilo de crianza. 

Si el comportamiento de su hijo lo decepciona con frecuencia, quizás se deba a que sus expectativas no son realistas. El entorno de los niños tiene un gran impacto en su comportamiento; por lo tanto, puede modificar su comportamiento si así lo hace su entorno. 

A medida que su hijo reestructure su comportamiento, tendrá que cambiar gradualmente su estilo de crianza. Lo más probables es que lo que hoy resulta eficaz ya no lo sea con el paso de los años. No dejes de orientar y alentar la crianza de los niños y niñas. Imparte la disciplina adecuada y aprovecha los momentos para entablar una relación de unión. 

Demuéstrales amor incondicional. 

Los padres y madres tienen la responsabilidad de corregir y guiar a sus hijos e hijas. Sin embargo, la forma en la que expresan su orientación correctiva tiene una gran influencia en su desarrollo. Cuando tenga que enfrentarse a ellos, evite dudar, echar las culpas, hacer críticas o buscar defectos; todas estas valoraciones negativas debilitan su autoestima y provocan resentimiento. 

Asegúrate de que los niños sepan que, aunque deseas y esperas algo mejor, tu amor hacia ellos es incondicional. 

Sé conscientes de sus propias necesidades y limitaciones como padres y madres. 

Reconozca sus debilidades y prometa trabajar en ellas. Intente tener expectativas realistas e intente que la crianza sea una labor posible de manejar. Concéntrate en las áreas que necesitan mayor atención. Centrarse en sus propias necesidades, preocupándose por su propio bienestar es otro valor importante para que los niños y niñas tomen como ejemplo a seguir. 

Estos consejos de crianza positiva tienen como objetivo crear un entorno en el que los niños se sientan amados, seguros y capaces de desarrollar todo su potencial. Fomentan relaciones familiares saludables y contribuyen a su bienestar familiar y social en todas las etapas de su vida.